El presidente Santiago Peña afirmó que Paraguay está mostrando las primeras señales firmes de recuperación de su hato bovino, luego de varios años de reducción en la cantidad de animales.
Durante su intervención en la inauguración de la Expo Paraguay, el mandatario destacó que en el primer semestre dejaron de faenarse más de 200.000 hembras, animales que podrán permanecer dentro del sistema reproductivo y contribuir al crecimiento de la producción. “Hoy estamos viendo por fin la señal más fuerte de la reversión de la caída del hato en los últimos 10 años. En este semestre se dejaron de faenar más de 200.000 hembras, que ahora se suman a los vientres que están revirtiendo las tendencias pasadas”, señaló.
Peña sostuvo que la retención de vientres es una herramienta fundamental para reconstruir la población bovina y generar una mayor disponibilidad de terneros en los próximos ciclos productivos.
La reducción del hato nacional se convirtió en una de las principales preocupaciones de la ganadería paraguaya. La elevada participación de hembras dentro de la faena, combinada con eventos climáticos adversos y períodos de baja rentabilidad, limitó durante varios años la capacidad de crecimiento del rodeo.
Ante ese escenario, el Gobierno impulsó una línea de financiamiento a través de la Agencia Financiera de Desarrollo y el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal, orientada a productores interesados en conservar hembras y realizar inversiones ganaderas. “A través de la Agencia Financiera de Desarrollo y Senacsa pusimos a disposición del productor una línea de crédito para incentivar la retención de hembras y reconstruir el hato”, expresó el Presidente.
Según Peña, el mecanismo permite que los recursos generados por la propia actividad vuelvan al productor en forma de créditos destinados a inversión y crecimiento. “Es un círculo virtuoso. Los recursos que genera el propio sector vuelven al productor, convertidos en financiamiento para la inversión”, indicó.
La conservación de vientres representa solamente el primer paso dentro de un proceso de recuperación que demandará varios años. Para transformar las hembras retenidas en una mayor producción de terneros será necesario mejorar los índices de preñez, reducir las pérdidas reproductivas y elevar la eficiencia de los establecimientos.
En ese sentido, el crecimiento del hato no dependerá únicamente de mantener más animales en los campos, sino de aumentar la productividad por vientre y por hectárea. La sanidad, la nutrición, el manejo reproductivo, el acceso al agua y la incorporación de tecnología serán determinantes para consolidar los resultados.
Peña reconoció que todavía existen desafíos relacionados con el acceso al crédito, especialmente para los pequeños y medianos productores. Manifestó que el financiamiento debe llegar de manera más rápida, sencilla y competitiva al campo.
El mandatario también anunció que, debido a los resultados obtenidos con la línea ganadera, se lanzó un mecanismo similar para fomentar la producción ovina, actividad que presenta posibilidades de expansión tanto en el mercado interno como en la exportación.
La recuperación del hato bovino es estratégica para sostener el crecimiento de la faena y de las exportaciones. Sin un aumento gradual de la oferta de terneros, Paraguay podría enfrentar restricciones para aprovechar plenamente las nuevas inversiones frigoríficas y las habilitaciones internacionales.
“El hato aumenta”, aseguró Peña, al considerar que la menor faena de hembras constituye una señal favorable. No obstante, el desafío será mantener el proceso durante los próximos años y convertir la retención de vientres en más nacimientos, mayor productividad y una oferta ganadera sostenible.

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