El presidente de la República, Santiago Peña, afirmó que la discusión sobre el futuro de la vacunación contra la fiebre aftosa debe ser abordada como una decisión estratégica para el Paraguay y no como un procedimiento meramente administrativo.

Durante su discurso en la inauguración de la Expo Paraguay, el mandatario defendió la necesidad de mantener un proceso de análisis amplio, técnico y participativo, evitando apresuramientos o decisiones impuestas. “La discusión sobre el futuro de la vacunación contra la fiebre aftosa no puede reducirse a una cuestión meramente administrativa. Es una decisión estratégica para el Paraguay y las decisiones estratégicas no se imponen, se construyen”, expresó.

Peña señaló que Paraguay puede aspirar a alcanzar el mejor estatus sanitario posible, pero advirtió que una determinación de esa magnitud debe sostenerse en evidencia científica, instituciones sólidas y confianza entre el sector público y el privado.

Según explicó, la discusión debe incorporar la experiencia de los productores, técnicos, veterinarios, exportadores y demás integrantes de la cadena cárnica. También pidió que se escuche tanto a las grandes empresas como a los pequeños productores, considerando que los efectos de cualquier modificación sanitaria alcanzarán a todo el sistema ganadero.

“Los grandes logros nacionales no se improvisan. No existen atajos para el desarrollo, no existen recetas mágicas; solo hay trabajo serio, evidencia científica, instituciones fuertes y confianza entre quienes construyen el país”, indicó.

El jefe de Estado reconoció que dentro del sector existen posiciones diferentes respecto al futuro de la inmunización. Sin embargo, consideró que las diferencias forman parte de un debate necesario y propio de una democracia madura. “Los grandes consensos nunca nacen de la comodidad, nacen del intercambio de ideas, de posiciones distintas, de debates intensos y muchas veces de desacuerdos profundos”, manifestó.

En ese sentido, Peña sostuvo que la pregunta central debe ser qué alternativa resultará más conveniente para el Paraguay durante los próximos 10, 20 o 30 años. Agregó que el eventual reconocimiento internacional de un nuevo estatus sanitario deberá ser consecuencia de un consenso nacional previamente consolidado. “El estatus sanitario del país no será la victoria de mi gobierno, de un gremio o de un sector; será la victoria del Paraguay”, afirmó.

El Presidente también valoró los resultados de las campañas de vacunación contra la fiebre aftosa y la brucelosis bovina, destacando la coordinación entre los productores, el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal y el resto de las instituciones vinculadas con la sanidad pecuaria.

Peña agregó que la sanidad y la trazabilidad son dos pilares fundamentales para continuar abriendo mercados. En ese contexto, mencionó el avance del Sistema de Identificación Animal del Paraguay, que, de acuerdo con los datos presentados durante su discurso, ya alcanzó a más de 5,5 millones de animales.

Para el mandatario, cada habilitación comercial obtenida por Paraguay es resultado de años de trabajo técnico y silencioso. Por esa razón, insistió en que cualquier modificación del modelo sanitario debe proteger la confianza construida por la ganadería nacional ante los mercados internacionales.