La ampliación temporal de 300.000 toneladas de la cuota estadounidense para carne vacuna comienza a ser observada por Brasil como una alternativa comercial de peso, especialmente en un momento en que el principal exportador mundial enfrenta mayores restricciones para colocar producto en China.

Desde la industria frigorífica brasileña consideran que la decisión de Estados Unidos puede mejorar la competitividad de su carne y generar una vía adicional de colocación durante los próximos meses.

La Asociación Brasileña de Frigoríficos (Abrafrigo) afirmó este jueves que la medida anunciada por la administración de Donald Trump debería beneficiar directamente a las exportaciones brasileñas. En declaraciones recogidas por Reuters, el presidente ejecutivo del gremio, Paulo Mustefaga, sostuvo que la apertura estadounidense llega en un momento particularmente oportuno para el comercio exterior de Brasil.

“Podrá contribuir para mitigar los efectos del agotamiento de la cuota de exportación para China”, señaló Mustefaga, quien explicó que Estados Unidos aparece como una alternativa adicional para la carne brasileña justamente en un período de mayor presión sobre el comercio internacional.

La lectura brasileña adquiere relevancia porque China continúa siendo ampliamente el principal mercado de la carne vacuna de Brasil, mientras que Estados Unidos se posiciona como su segundo mayor comprador. En este escenario, disponer de mejores condiciones de acceso al mercado norteamericano permitiría a los frigoríficos contar con una herramienta adicional para redireccionar parte de la producción.

Además, Abrafrigo destacó que, aunque la ampliación estadounidense será temporal, puede mejorar las condiciones de competitividad de la carne brasileña. La decisión contempla tres tramos de 100.000 toneladas durante septiembre, octubre y noviembre destinados al contingente denominado “Otros Países o Áreas”, donde Brasil compite junto con proveedores como Paraguay, Irlanda, Japón y Países Bajos.

Para Brasil, el atractivo principal está en reducir el costo de ingreso de carne magra y recortes utilizados principalmente para la fabricación de carne molida en Estados Unidos. Hasta ahora, una parte importante de los embarques brasileños superaba las cuotas disponibles y debía afrontar el arancel extracuota, una condición que reducía su competitividad frente a otros proveedores.

La nueva ventana aparece en momentos en que Brasil necesita administrar con mayor precisión sus destinos de exportación. La posibilidad de combinar menores costos de acceso a Estados Unidos con restricciones sobre los volúmenes dirigidos a China abre la puerta a una reasignación comercial durante los próximos tres meses, algo que podría aumentar la presencia brasileña en el mercado norteamericano.