La discusión sobre el tipo de cambio volvió a instalarse en la agenda de la cadena cárnica argentina. Frigoríficos exportadores y actores vinculados al comercio exterior consideran que el actual nivel del dólar limita la competitividad internacional del sector, especialmente en un contexto de costos elevados y fuerte competencia global.
Según explicó Daniel Pepa, responsable de Valor Agro Argentina, el reclamo por una corrección cambiaria es uno de los planteos que la industria viene realizando al gobierno nacional.
“Piden un dólar más alto para lograr competitividad. Hoy el dólar oficial llegó a 1.460 pesos, pero está por debajo de los 1.500 y muchos actores del sector entienden que debería ubicarse entre 1.800 y 2.000 pesos”, comentó.
Sin embargo, las expectativas de una modificación significativa parecen reducidas. La administración de Javier Milei mantiene como prioridad el control de la inflación y considera que una devaluación podría comprometer el proceso de estabilización económica.
“El gobierno no lo va a hacer porque el objetivo principal tiene que ver con la inflación. Para bajar la inflación no va a mover el dólar”, sostuvo Pepa.
La situación encuentra puntos de contacto con otros países exportadores de la región. En Paraguay, por ejemplo, la pérdida de competitividad cambiaria también fue uno de los principales reclamos del sector productivo y exportador durante los últimos años.
La diferencia es que Paraguay experimentó una fuerte corrección del tipo de cambio, pasando de niveles cercanos a G. 6.000 por dólar a valores próximos a G. 8.000, una devaluación que permitió recuperar parte de la competitividad perdida y mejorar los ingresos medidos en moneda local.
En Argentina, en cambio, el escenario es diferente. La estabilidad cambiaria se ha transformado en uno de los pilares de la estrategia económica del gobierno, aunque eso implique mayores dificultades para algunos sectores exportadores.
El planteo del complejo cárnico argentino se produce además en un contexto donde los valores internacionales de la carne se mantienen firmes. Los frigoríficos exportadores operan con referencias que oscilan entre US$ 7.000 y US$ 7.500 por tonelada en varios destinos relevantes.
Aun así, desde la industria sostienen que los elevados costos internos continúan erosionando la competitividad y reducen la capacidad para aprovechar plenamente el favorable escenario internacional.
La discusión sobre el tipo de cambio, por lo tanto, dejó de ser una preocupación exclusiva de un país. En mayor o menor medida, se ha convertido en uno de los temas centrales para las cadenas exportadoras de carne del Mercosur, que buscan mantener presencia en los mercados internacionales mientras enfrentan estructuras de costos cada vez más exigentes.

Comentarios (0)
Sé el primero en comentar esta noticia.
Dejá tu comentario