El primer semestre de 2026 dejó una señal clara para la cadena cárnica paraguaya. Aunque el volumen exportado continúa por debajo de los niveles registrados el año pasado, la carne paraguaya logró consolidar un proceso de valorización que permitió sostener elevados niveles de facturación y acompañó la firmeza que hoy exhibe el mercado ganadero.

Entre enero y junio, Paraguay exportó 132,4 mil toneladas de carne bovina, generando US$ 901,2 millones en ingresos. En comparación con el mismo período de 2025, el volumen disminuyó 28,5%, mientras que el valor FOB retrocedió apenas 14,7%, una diferencia que refleja el fuerte incremento en el precio medio de exportación registrado durante el semestre.

El comportamiento mensual fue consolidando esa tendencia. El valor promedio pasó de US$ 6.537 por tonelada durante el primer trimestre a US$ 6.735 en abril, US$ 7.118 en mayo y US$ 7.359 en junio, alcanzando el nivel más alto del año.

La evolución demuestra que el mercado internacional continúa reconociendo un mayor valor por la carne paraguaya, impulsado por una combinación de oferta limitada, demanda sostenida y una creciente participación de destinos de mayor valorización.

Los números del semestre dejan una conclusión relevante: Paraguay exportó menos toneladas, pero consiguió venderlas a mejores precios.

Este comportamiento permitió amortiguar el impacto que habría generado una menor disponibilidad de hacienda para faena, manteniendo elevados niveles de ingresos para el complejo exportador.

En un contexto de menor oferta regional, los principales mercados continuaron convalidando mejores precios por la proteína paraguaya, favoreciendo la competitividad del sector.

Chile volvió a consolidarse como el principal destino de la carne paraguaya, tanto por volumen como por generación de divisas. Israel, por su parte, continuó destacándose como uno de los mercados de mayor valorización, mientras que Estados Unidos y Taiwán mantuvieron una demanda sostenida a lo largo del semestre.

La diversificación comercial continúa siendo uno de los principales activos de la cadena cárnica paraguaya, permitiendo reducir riesgos y aprovechar oportunidades en distintos mercados internacionales.

Una base sólida para el segundo semestre

Los resultados del primer semestre llegan en un momento donde la industria mantiene una fuerte actividad de compra y el mercado del ganado continúa operando con precios históricamente elevados.

Si las condiciones internacionales se mantienen y la oferta de hacienda continúa relativamente ajustada, el segundo semestre podría encontrar a Paraguay exportando en una nueva escala de precios, consolidando un proceso de valorización que comenzó a observarse con fuerza durante el segundo trimestre del año y que hoy aparece como uno de los principales pilares del negocio ganadero nacional.