Las crecientes exigencias de la Unión Europea para las importaciones de proteínas animales podrían generar nuevas dificultades para Brasil, aunque el impacto económico sobre las principales compañías exportadoras del país sería relativamente limitado gracias a su presencia industrial en otros países del Mercosur.

Un análisis de Genial Investimentos, difundido por Faxcarne con base en información de AgroTimes, señala que el verdadero riesgo para empresas como Minerva Foods, JBS y Marfrig BRF (MBRF) no está únicamente en el volumen exportado hacia Europa, sino en qué proporción de esos embarques tiene origen en territorio brasileño, ya que las eventuales restricciones no alcanzarían a las operaciones instaladas en otros países de la región.

En el caso de Minerva Foods, la exposición directa al mercado europeo afectado representaría aproximadamente el 3,4% de los ingresos brutos acumulados en los últimos doce meses. Sin embargo, la compañía cuenta con una amplia plataforma exportadora distribuida en Argentina, Uruguay, Paraguay y Colombia, lo que le permitiría redireccionar parte de los volúmenes originalmente destinados a Europa desde otras unidades productivas habilitadas.

Según la corredora, esta estructura convierte a Minerva en una de las empresas mejor posicionadas para enfrentar eventuales cambios regulatorios o restricciones comerciales provenientes de la Unión Europea, precisamente por la diversificación geográfica de sus operaciones en Sudamérica.

Para JBS, el impacto sería aún más reducido. El informe estima una exposición de entre 0,5% y 1,5% de los ingresos consolidados. La empresa cuenta con una fuerte presencia en Estados Unidos, mercado que representa cerca de la mitad de su facturación global, además de operaciones relevantes en Europa, Australia y otras regiones capaces de absorber parte de los volúmenes afectados.

En tanto, para Marfrig BRF (MBRF), el potencial impacto rondaría el 2,5% de los ingresos consolidados. De acuerdo con Genial Investimentos, aproximadamente un punto porcentual corresponde al negocio de carne vacuna y 1,5 puntos al segmento avícola. Mientras la división de carne bovina tendría posibilidades de reorientar exportaciones desde plantas ubicadas en Argentina y Uruguay, el negocio avícola enfrentaría mayores desafíos debido a la concentración de su producción en Brasil.

Más allá de las cifras, el informe advierte que el principal riesgo para las empresas no radica solamente en la pérdida de volumen exportado, sino en las dificultades para sustituir un mercado premium como la Unión Europea, donde los márgenes por tonelada comercializada suelen ser superiores a los obtenidos en otros destinos.

El análisis también vuelve a poner en valor la importancia estratégica que han adquirido las operaciones frigoríficas instaladas en países como Paraguay, Uruguay y Argentina, que hoy representan una herramienta clave para diversificar riesgos comerciales y mantener presencia en mercados de alta exigencia sanitaria y comercial.