La garrapata continúa siendo uno de los principales desafíos sanitarios de la ganadería paraguaya, especialmente en un escenario de abundantes precipitaciones que favorece su desarrollo y multiplicación. Frente a esta situación, Covepa y MSD Salud Animal desarrollaron una charla técnica denominada “Nuevas tendencias en el control de la garrapata en la ganadería”, en la que se abordaron estrategias de manejo, nuevas herramientas veterinarias y los impactos económicos de este parásito sobre la producción bovina.
La actividad se realizó el pasado lunes en el salón auditorio Fundadores del Consorcio de Ganaderos para Experimentación Agropecuaria (CEA), y tuvo como principal expositor al Dr. Daniel Rodrigues, gerente técnico de MSD Brasil, especialista en parasitología y enfermedades parasitarias de animales domésticos.
En conversación con Valor Agro, Rodrigues explicó que los avances en el control de la garrapata no pasan exclusivamente por la incorporación de nuevos productos, sino también por una mejor planificación sanitaria y la capacitación de las personas responsables del manejo de los rodeos. “Nosotros estamos enfocados primero en el manejo del ganado a través de moléculas muy innovadoras, como fluralaner, Exzolt, y también en la cuestión de capacitación de las personas. Este es un punto muy importante para nosotros”, señaló.
El especialista advirtió que las consecuencias económicas de la garrapata van mucho más allá de su presencia sobre los animales, debido a las enfermedades que puede transmitir y a las pérdidas productivas asociadas. “Son millones de dólares que se pierden cuando pensamos no solo en la garrapata, sino también en las enfermedades transmitidas por la garrapata”, expresó, aclarando que la magnitud del impacto depende de las condiciones sanitarias y productivas de cada establecimiento.
Por su parte, Patricia Ortiz, representante de Grupo Covepa, explicó a Valor Agro que el escenario sanitario requiere especial atención debido a las condiciones climáticas registradas durante los últimos meses. “La garrapata continúa siendo un tema preocupante acá en Paraguay. Nosotros seguimos viendo que es el primer tema de conversación, seguido por las enfermedades que trae la garrapata”, afirmó.
Ortiz indicó que la frecuencia de las precipitaciones, la buena disponibilidad de pasturas y la escasa ocurrencia de heladas intensas generaron condiciones favorables para la permanencia de larvas en los campos. “Si vemos el pasto verde, como lo vimos este año por la frecuencia de las lluvias, la pastura en general no se secó y no hubo tantas heladas. Todo eso ayuda a que haya un reservorio importante de garrapatas, de larvas en el pasto”, explicó.
En ese contexto, sostuvo que el momento para actuar es ahora, antes de que se acumulen sucesivos ciclos reproductivos del parásito y aumente considerablemente la presión de infestación sobre los rodeos. “Tenemos que controlar la garrapata ahora que estamos iniciando el periodo de lluvias, porque si no tomamos una decisión importante de cortar el ciclo ahora y luego en enero y febrero, para cuando lleguemos a mayo ya van a haber cuatro o cinco ciclos de garrapatas y la infestación va a estar totalmente descontrolada”, advirtió.
Nuevas herramientas para reducir tratamientos y mejorar la productividad
Uno de los principales temas abordados durante la jornada fue la utilización de Exzolt 5%, una solución de aplicación tópica, conocida como pour-on, desarrollada por MSD Salud Animal a base de fluralaner, una molécula con acción antiparasitaria.
De acuerdo con Ortiz, la experiencia de utilización del producto en establecimientos paraguayos durante el último año viene mostrando resultados alentadores, particularmente por la posibilidad de ampliar los intervalos entre tratamientos dentro de los programas sanitarios. “Vimos, por ejemplo, estancias que pasaron de tratar cada veinte, veinticinco o treinta días a extender los periodos de tratamiento. Entonces, significa al año menos idas al corral”, comentó.
La representante de Covepa explicó que la reducción de los movimientos de animales hacia las instalaciones de manejo también puede traducirse en beneficios productivos, debido al menor estrés y a la disminución de las pérdidas de peso asociadas a esas operaciones.
A su vez, destacó que la aplicación tópica permite incorporar una alternativa que no requiere el uso de agujas, un aspecto relevante en establecimientos donde existen antecedentes de enfermedades como la anaplasmosis.
En ese sentido, recordó que la reutilización de agujas contaminadas puede favorecer la transmisión mecánica de esta enfermedad entre animales, por lo que reducir ese riesgo constituye otro componente importante de las buenas prácticas sanitarias.
Rodrigues coincidió en que la innovación debe contribuir a simplificar los trabajos en el establecimiento, mejorar las condiciones sanitarias y favorecer el bienestar de animales y trabajadores. “Nosotros trabajamos en tres frentes: salud de los animales, bienestar de las personas y menos manejo dentro del rancho”, resumió.
Un problema sanitario que también afecta la rentabilidad
Además del desafío sanitario, Ortiz vinculó la necesidad de fortalecer el control de la garrapata con el actual escenario económico de la ganadería paraguaya, caracterizado por buenos valores de comercialización del ganado, pero también por presiones sobre los costos de producción y la incidencia del tipo de cambio.
Explicó que las pérdidas provocadas por los parásitos muchas veces no son percibidas de forma inmediata por el productor, aunque terminan reflejándose en menores ganancias de peso, problemas sanitarios y, en situaciones más graves, mortalidad. “Tenemos que aprovechar que el ternero continúa con un precio alto. Los costos de producción siempre están apretándonos, tenemos el impacto del dólar y muchos temas de los que estamos conversando. El punto de la salud continúa siendo muy importante para disminuir esas pérdidas invisibles”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que el objetivo debe ser mantener animales saludables y eficientes, capaces de expresar su potencial productivo, mediante programas que integren el control de garrapatas, moscas y otras prácticas sanitarias.
El manejo responsable, una condición fundamental
Si bien las nuevas tecnologías representan una oportunidad para mejorar los resultados, Ortiz insistió en que su incorporación debe realizarse bajo criterios técnicos, evitando aplicaciones innecesarias que puedan comprometer la sostenibilidad de las herramientas disponibles. “Siempre nosotros promovemos el uso responsable del producto, no el abuso y el uso indiscriminado, porque nos ayuda a controlar la infestación”, afirmó.
La estrategia de control debe contemplar la situación particular de cada establecimiento, los antecedentes de resistencia a tratamientos convencionales, la dinámica del parásito y el asesoramiento veterinario. También corresponde respetar las indicaciones, restricciones y periodos de retiro establecidos en el registro y etiquetado vigente de cada producto.
La jornada organizada por Covepa y MSD Salud Animal dejó como principal mensaje que el control de la garrapata debe abordarse como una inversión en sanidad, bienestar y productividad, y no únicamente como una respuesta ante la aparición del parásito.
Con un periodo de lluvias que favorece su desarrollo, los especialistas coincidieron en la necesidad de anticiparse, incorporar herramientas adecuadas y fortalecer la capacitación para evitar que un problema sanitario termine comprometiendo los resultados económicos de los establecimientos ganaderos.

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