La inversión anunciada por Estrellita Foods para instalar la primera planta frigorífica del departamento de San Pedro no solo representa un nuevo proyecto industrial para la ganadería paraguaya. Detrás de la iniciativa existe una estrategia empresarial que apunta a diferenciarse por la calidad, construir alianzas con los productores y posicionarse en los mercados más exigentes del mundo.

En diálogo con Valor Agro, Henrique Junqueira, propietario de Estrellita Foods, explicó que el objetivo no es competir con los grandes frigoríficos por volumen, sino desarrollar un modelo de negocio orientado a nichos de alto valor agregado. “La idea es empezar con un frigorífico chico, pero muy moderno, con todo lo que necesita para exportar a los mercados más exigentes”, afirmó.

El proyecto contempla una planta modular que iniciará con una capacidad de faena de 200 animales por día durante el primer año de operaciones. Posteriormente, la intención es ampliar esa capacidad a 400 cabezas diarias y, en una tercera etapa, alcanzar las 600, acompañando la evolución del mercado y de la propia empresa.

La planta será construida dentro del establecimiento Estrellita, en el distrito de General Resquín, aprovechando la infraestructura y la mano de obra ya existente en la zona.

En una primera etapa, parte importante de la materia prima provendrá del propio establecimiento, aunque el objetivo es incorporar progresivamente ganado de otros productores del departamento.

Sin embargo, Junqueira dejó en claro que el diferencial del emprendimiento no estará en el volumen de faena, sino en la calidad del producto. “No voy a ser competencia para los frigoríficos grandes porque soy muy chiquito, pero tampoco voy a vender commodities. Nosotros vamos a salir al mundo para vender calidad”, sostuvo, definiendo el concepto de un frigorífico boutique enfocado en la exportación de carne premium.

Para alcanzar ese objetivo, el empresario considera indispensable construir relaciones de largo plazo con los ganaderos de la región. Explicó que garantizar una oferta constante de animales con altos estándares de calidad será una condición clave para consolidar el negocio y mantener una propuesta diferenciada en los mercados internacionales.

“Para tener una carne de calidad también hay que garantizar la provisión de esa carne. Una alianza con el productor es algo fundamental”, expresó.

Añadió que la intención es desarrollar un esquema de trabajo que genere previsibilidad y beneficios tanto para la industria como para los productores que apuesten por ese modelo de producción.

La decisión de avanzar con la inversión también responde a una visión optimista sobre el mercado mundial de la carne vacuna. Junqueira aseguró que el consumo de proteína roja continuará creciendo y que Paraguay tiene una oportunidad para capturar mayor valor ofreciendo productos diferenciados.

“Somos estancieros, nos gusta la cría, empezamos con la carne premium y también nos encanta el comercio. ¿Por qué no tener el frigorífico? Además, el mercado mundial demanda carne y veo que la proteína roja tiene cada día más aceptación. Creo que es un mercado muy promisorio”, señaló.

El empresario también explicó que el cronograma de construcción fue pensado en función del ciclo ganadero que atraviesa Paraguay. La empresa proyecta finalizar las obras e iniciar las operaciones durante el primer semestre de 2028, cuando estima que comenzará a recuperarse la disponibilidad de hacienda luego del proceso de retención de vientres registrado en los últimos años.

“Esa es nuestra estrategia. Queremos comenzar a operar en 2028 porque creemos que para entonces Paraguay volverá a tener una mayor oferta de ganado. La retención de vientres empezó el año pasado, este año es todavía más fuerte y eso debería traducirse en una mayor producción de animales. Hoy, por suerte, toda la cadena está ganando plata y no tengo dudas de que el stock ganadero va a aumentar”, concluyó.