La confirmación de Turquía como mercado habilitado para la venta de ganado en pie y carne bovina paraguaya fue recibida con optimismo por el sector productivo, al representar una nueva alternativa comercial para una cadena ganadera que viene apostando fuertemente a la apertura de mercados internacionales.

Sin embargo, Fernando Ortiz, productor ganadero y director de Sola Marca, dijo que el anuncio debe ser interpretado como el inicio de una nueva etapa: “Una vez superada la barrera sanitaria, el desafío pasa ahora por construir las condiciones que permitan convertir esa habilitación en negocios concretos y sostenibles”.

Ortiz señaló que la exportación de ganado en pie es una herramienta que históricamente ha sido valorada por los productores, ya que genera una alternativa adicional de comercialización y puede aportar mayor competencia por la hacienda.

“Desde la óptica económica, el principal obstáculo ya no es sanitario. Esa barrera se está superando. El desafío pasa por la logística y por la competitividad que Paraguay pueda desarrollar para llegar a ese mercado”, sostuvo.

El operador explicó que la principal dificultad radica en la condición mediterránea de Paraguay, una situación que obliga a desarrollar una cadena logística mucho más compleja que la de sus competidores regionales.

“Un eventual embarque de ganado en pie debería contemplar transporte terrestre hasta puertos paraguayos, traslado por la Hidrovía Paraguay-Paraná, operaciones de transbordo en puertos de aguas profundas y posteriormente el embarque hacia Turquía en buques especializados”, subrayó.

En esa línea, dijo que cada uno de esos eslabones incorpora costos, tiempos operativos, riesgos sanitarios y pérdidas de eficiencia que terminan impactando sobre la competitividad final del negocio.

“A diferencia de Brasil, Argentina o Uruguay, nosotros no tenemos salida directa al mar. Llegar al océano ya representa un desafío importante y después hay que lograr que toda esa logística funcione de manera continua y eficiente”, explicó.

Ortiz recordó que Turquía mantiene desde hace años relaciones comerciales con países que poseen infraestructura específica para la exportación de animales vivos.

Brasil, Uruguay y Argentina cuentan con puertos marítimos, operadores especializados, centros de cuarentena y experiencia acumulada en este tipo de negocios, condiciones que les permiten operar con menores costos y mayor previsibilidad.

“Si Turquía ya tiene proveedores con estructuras desarrolladas y experiencia, Paraguay tendrá que demostrar que puede competir en costos y en eficiencia logística”, indicó.

Escala, infraestructura y trabajo conjunto

Otro de los aspectos destacados por Ortiz es la necesidad de construir escala comercial: “La exportación de ganado en pie requiere grandes volúmenes, continuidad de oferta y una coordinación precisa entre productores, operadores logísticos y organismos oficiales”.

Además, considera que el país deberá avanzar en el desarrollo de infraestructura específica para atender este tipo de negocios, incluyendo centros de cuarentena, corrales de concentración, protocolos de bienestar animal y sistemas de embarque adaptados a las exigencias internacionales.

En ese sentido, sostuvo que el trabajo conjunto entre el sector privado y el Estado será determinante para aprovechar esta nueva oportunidad.

“No alcanza solamente con la habilitación. Ahora hay que desarrollar las herramientas necesarias para que el negocio sea viable. Es un proceso que requiere inversión, planificación y una articulación entre productores, exportadores y gobierno”, afirmó.

El desafío de los costos y los aranceles

Ortiz también señaló que la competitividad final dependerá de la capacidad de Paraguay para reducir costos logísticos y avanzar en condiciones comerciales favorables.

El mercado turco mantiene elevados niveles arancelarios para distintos productos cárnicos, por lo que futuras negociaciones comerciales podrían jugar un papel importante para potenciar el intercambio bilateral.

“La gran pregunta es si Paraguay podrá colocar un animal en destino a un costo competitivo frente a Brasil, Uruguay o Argentina. Ahí estará la verdadera medida del éxito de esta apertura”, señaló.