El mercado de reposición empieza a transitar una etapa de mayor racionalidad, dejando atrás el fuerte impulso alcista de los últimos meses y avanzando hacia un escenario donde los negocios comienzan a concretarse con mayor fluidez, explicó Juan Pablo Torres, gerente Comercial de Aosta Remates.
Además, indicó que la relación entre la invernada y el gordo, que había quedado desfasada, muestra señales de corrección, en un contexto donde compradores y vendedores ajustan expectativas y el mercado busca un punto de equilibrio.
Luego de las últimas actividades comerciales de la firma, entre ellas en la Expo Santa Rita, Torres aseguró que hay una nueva práctica en el mercado: “Se está estabilizando, se está sincerando”, luego de un período de subas sostenidas que llevaron los valores a niveles históricos.
“La tendencia que venía muy alcista llegó a un tope y hoy se está acomodando. Las brechas entre lo que es el gordo y lo que era la reposición estaban muy distantes, y ahora el productor está cuidando más sus compras”, sostuvo.
Torres indicó que factores coyunturales también incidieron en este reacomodamiento. “La semana previa a la feria hubo una baja del dólar que generó incertidumbre en los compradores. Eso hizo que haya muchas ofertas, pero con precios más moderados”, explicó, reflejando un mercado con interés, pero más selectivo.
En cuanto a los valores, el ejecutivo señaló que los desmamantes machos livianos —los más demandados— se ubican hoy en referencias de entre G. 24.000 y G. 25.000 por kilo, lejos de los picos recientes donde incluso se superaron los G. 30.000 en ferias puntuales. “Hoy los parámetros son otros”, afirmó.
Asimismo, destacó que los invernadores priorizan hacienda liviana, con mayor eficiencia en la relación compra-venta. “Se buscan animales de hasta 170 o 180 kilos. Cuando el ternero es más pesado, cuesta mucho más colocarlo”, indicó.
En las categorías mayores también se observa un ajuste en línea con el valor del gordo. “Los toretones que estaban en G. 18.000 hoy se ubican más cerca de G. 17.000”, comentó, mientras que en vientres los valores se mantienen dentro de parámetros considerados razonables.
“En vaquillonas preñadas de buena genética logramos valores de G. 8,8 millones, en operaciones mayoritariamente al contado”, agregó.
Más allá de los resultados puntuales de las últimas actividades, Torres hizo hincapié en el cambio de comportamiento del mercado. “Hoy el negocio es más racional. Hay interés, pero todo depende del precio. Se están encontrando los negocios y eso es lo más importante”, concluyó.

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