Después de atravesar uno de los mejores momentos económicos de su historia, la producción porcina paraguaya enfrenta un cambio acelerado de escenario. La caída de los precios, una mayor disponibilidad de carne en el mercado interno, el comportamiento del dólar, una exportación que creció menos de lo esperado y la presión adicional del contrabando están deteriorando los márgenes de los productores.

Hugo Schaffrath, presidente de la Asociación de Criadores de Cerdos del Paraguay, aseguró en Valor Agro que una parte importante de la producción nacional ya está trabajando por debajo de sus costos. “Hoy ya tenemos fácilmente un 40% o 50% de los productores nacionales que ya pierden dinero con la actividad”, afirmó.

El deterioro se produjo principalmente durante los últimos dos meses. Según explicó Schaffrath, hasta mayo y junio la actividad todavía mantenía números razonables, pero las sucesivas bajas registradas posteriormente llevaron a numerosos establecimientos a entrar en terreno negativo. “A partir de julio y agosto ya hay muchos productores que están trabajando abajo de costo”, señaló.

El Presidente de la Asociación aseguró que el sector está “llegando al límite” y comentó que incluso en las últimas horas los productores recibieron nuevas referencias de bajas de precios por parte de frigoríficos. De acuerdo con sus estimaciones, el valor del cerdo acumula actualmente una reducción superior al 30% frente a los niveles observados a comienzos del año.

La situación contrasta fuertemente con el escenario de meses anteriores. Schaffrath recordó que la producción venía de un año extraordinario y que, durante conversaciones previas, había definido aquel momento como el mejor de la historia para la actividad. La ecuación actual, sin embargo, cambió rápidamente y puso a numerosos productores por debajo del punto de equilibrio.

Uno de los factores es el crecimiento de la propia oferta paraguaya. Según los datos mencionados por Schaffrath, la faena porcina acumula un incremento de aproximadamente 12% frente al mismo período del año pasado. Esa mayor producción necesita ser acompañada por una expansión equivalente de la demanda interna o de los mercados externos para evitar una presión excesiva sobre los precios.

Las exportaciones tampoco están aportando el alivio que el sector esperaba. Schaffrath explicó que a comienzos del año existían expectativas de conseguir un crecimiento mucho más importante de las ventas externas, pero hasta el momento el volumen exportado se mantiene apenas por encima del año anterior. Esto deja una mayor cantidad de carne disponible dentro del mercado paraguayo.

A esa ecuación se suma el comportamiento cambiario. Según el dirigente, la depreciación del dólar superior al 20% provoca que los ingresos generados por las exportaciones tengan actualmente una menor expresión al convertirse en moneda local, afectando la rentabilidad de una cadena que realizó importantes inversiones para aumentar su producción y ampliar mercados.

El ingreso irregular de cerdos y carne desde Brasil agrega todavía mayor presión. La fuerte diferencia entre un cerdo que, según Schaffrath, se comercializa alrededor de US$ 1 por kilogramo en Brasil y un mercado paraguayo cercano a US$ 1,50 genera incentivos para el contrabando y termina introduciendo producto que compite directamente con la producción formal.

Para el dirigente, la combinación de todos estos factores está colocando a la porcinocultura paraguaya ante uno de los períodos más desafiantes de los últimos años. El dato más contundente es que, después de haber operado recientemente en niveles históricos de rentabilidad, entre cuatro y cinco de cada diez productores ya estarían trabajando con números negativos, una señal que obliga al sector a seguir de cerca la evolución de los precios, las exportaciones y la presión del mercado informal.